La autoestima es la
valoración que cada uno tenemos de nosotros mismos, de nuestras
habilidades y actitudes. Para los niños, es muy importante establecer
una adecuada autoestima ya que esta le va a permitir sentirse seguro de
sí mismo y poder así afrontar de una manera más confiada los retos que
se le presentan en el día a día.
Esta autovaloración es
decisiva en el proceso de creación de la personalidad que se da durante
la infancia, ya que sobre ésta los niños establecen su autoconcepto y su
identidad personal. Además, también influye en la manera de
relacionarse con los demás, ya que sí el niño tiene un buen autoconcepto
se relacionará de forma más positiva con otros niños y adultos.
La autoestima se va
forjando desde el nacimiento y puede variar, pero en la infancia y
adolescencia es muy importante ya que una buena valoración de sí mismo
va a favorecer un correcto desarrollo en todas las áreas, a nivel
intelectual, emocional, social,…
Es importante saber que
los niños, en gran parte, se valoran a sí mismos en relación a la
opinión que tienen de ellos sus figuras de referencia, es decir, las
personas más cercanas e importantes para él (papá, mamá, abuelos,
profesores,…). Por tanto, los adultos podemos favorecer que su
autoestima sea la adecuada.
¿Qué podemos hacer para mejorar la autoestima infantil?
Reforzar sus logros: mencionar
y recompensar siempre las pequeñas cosas del día a día que hacen por sí
mismos y ellos solos es fundamental para que se sientan seguros de sí
mismos. Además, esto tiene como fin último que sean capaces de
autovalorarse de manera positiva, la base de la autoestima.
Fomentar su autonomía:
es muy positivo que desde pequeños tengan pequeñas responsabilidades en
casa, siempre adaptadas a las capacidades y edad de cada uno. Esto va
hacer que se sientan capaces de llevar a cabo tareas por sí mismos, lo
que aumentará su confianza.
Establecer límites y normas claras: saber
qué cosas se pueden y que cosas no se pueden hacer permite a los niños
moverse de una manera más segura en el mundo y a desenvolverse con los
demás de una forma más positiva.
Permitirles experimentar por sí mismos: darles
la oportunidad de experimentar y en ocasiones equivocarse, siempre con
la aprobación de papá y mamá, va a aumentar su motivación a enfrentarse a
nuevos retos y a sentirse más confiados para resolver pequeños
problemas por sí mismos.
Evitar “etiquetar”: como
hemos mencionado, los niños se valoran a sí mismos en relación a la
valoración de sus figuras de referencia, por tanto, si etiquetamos a un
niño conseguiremos que se comporte según esa etiqueta. Es decir, si
decimos que “Ana es vaga” podemos predisponerla a comportarse de esa
manera, ya que puede percibirse a sí misma así y actuar cumpliendo las
expectativas puestas sobre esa etiqueta.
Quererles mucho y expresárselo: es
fundamental que los niños se sientan queridos y valorados para que
consigan quererse y valorarse a sí mismos. Por tanto, es muy importante
no escatimar en decir Te quiero.
Por todo esto, el
establecer una adecuada autoestima en los niños es fundamental para
aumentar la confianza y seguridad en sí mismos y establecer las bases
para crear un adulto feliz.
FUENTE: Elvira López-Mántaras Sánchez.
Psicóloga infantil y Experta en Atención Temprana
http://babytribu.com/cuidar-la-autoestima-desde-pequenos/